Demasiado graves son las acusaciones formuladas por el Ministerio Público contra los implicados en el supuesto escándalo de corrupción denominado Senasa 2.0 como para que no se acompañen de pruebas contundentes. Es el reto que tienen las autoridades después de manchar la reputación de médicos, prestadores de servicios y otras personas con las operaciones fraudulentas que les atribuye para defraudar al Estado.