Las Islas Malvinas constituyen uno de los diferendos territoriales más prolongados y sensibles del derecho internacional contemporáneo. A más de cuatro décadas del conflicto armado de 1982, Argentina y el Reino Unido mantienen posiciones firmes sobre la soberanía del archipiélago, mientras la comunidad internacional continúa exhortando a una solución pacífica mediante el diálogo y la negociación.