Héctor Guerrero Herida, José Lalu victimas de Guacanagarix.

El dominicano y su intrínseca idea de creer que todo lo que viene de fuera y que además no sea deHaití,es mejor que lo que tenemos aquí, cada día se afianza más. Ese lastre nos persigue desde la era de la Colonización, desde cuando el aborigen Guacanagarix, en aras de ser complaciente, e impresionado con los españoles, a cambio de espejos ofrecidos por aquella raza blanca regalo nuestro oro.

Ese sentimiento sigue latente y en estos días, y se ha visto reflejado más que nunca en las diferentes redes sociales. La expresión popular ha sido manifiesta, y como era de esperarse ha dado su opinión tras los debates llevados a cabo entre, el (DoctorHéctor Guerrero Heredia), vs el “Argentino” (AgustínLaje), y este último con (JoséLalu).Tambien era de suponer que nuestro pueblo se volcaría en favor del extranjero, de hecho, lo hicieron antes de que dichos enfrentamientos sucedieran, tal vez bajo la premisa de que todo lo que venga de los países es mejor, salvo que no sea de (Haiti).

Nos encanta casi todo lo que no es de aquí. Sobre todo los acentos. No por nada cuando salimos de nuestra tierra adoptamos la forma de hablar del lugar de destino, y lo hacemos desde el día uno en que pisamos ese suelo. Esa falta de identidad de ese Dominicano caribeño mulato resuena donde sea que llegamos, y lo saben quiénes se alegran por entender que somos empáticos y adoptamos con facilidad lo que no es nuestro, y también quienes nos ven como una raza débil, poco educada y fácil de manejar, como es el caso de (Laje), un politólogo,polemista, cuyo recurso de discurso es la persuasión y hasta la manipulación en aras imponer su posición.

Después de lo antes dicho me adentro de lleno a la razón que me motivo a escribir este artículo, que no es más que las suscitadas confrontaciones de ideas ya mencionadas, y que tienen su estribo en un eje fundamental, la aprobación del (Código Penal Dominicano) que se conoce en el congreso de la Republica, y que mantiene enfrentados tanto al sector político como a los llamados poderes facticos, y que ha motivado ademásque el ala más conservadora de esta media isla haya recurrido al politólogo Argentino , el cual enarbola como discurso estar en contra de tres causales que se encuentran en proceso de aprobación o no , y que dan ciertos derechos a la mujer a parir o no si así lo desea , en caso de ser afectada por alguna de las controversiales causas.

Como ya es bien sabido,(Agustín Laje) no ha fluido solo en su parecer, ya que ha encontrado oposición en sectores de la sociedad civil, y por qué no en la ciencia, como ha sido el caso de (Héctor Guerrero, un médico psiquiatra Dominicano),y (JoseLalu,comunicador,escritor, y ex congresista), quienes entienden que la opinión del Suramericano no contribuye con la capacidad de decisión sobre su cuerpo que debe tener la mujer.

Ambos enfrentamientos se dieron por separados, y en días distintos. Desde entonces se creó una tendencia atreves de los medios virtuales, que más que guiada por la conciencia y el buen juicio, obedece al deslizamiento de una ola en la que una mayoría equivocada como borrega ha sido dirigida. Estoy más que seguro que casi el 100%100 de los que se han dedicado a descalificar a los Dominicanos no se han sentado a escuchar y analizar los llamados debates. Es más, me atrevo a decir que nuestro complejo no los dejo ver más allá de lo que ellos entendían debía suceder por serAgustínLaje de Argentina, y Lalu y Guerro Dominicanos.

Dentro de los diversos opinantes solo leo a personas que han escrito;(Lage Barrio con el Dr. Laje destruyo a Lalu). No he visto ni uno solo exponer su argumentos del por qué el Argentino fue triunfador antes de que debatiera, incluso, tampoco no he leído a nadie que ha cuestionado que este últimono podo responder con lógica ni una sola de las preguntas de ciencia hechas por Guerrero, o que no rebatió con una idea aterrizada el discurso asociado a la ideología de genero perfectamente expuesto por José, porque, sentarse a ver y analizar todas las partes no hacia causa común con la norma. Eso no está de moda, lo que había que hacer era montarse en la ola, y ser parte de la mayoría aunque no se sepa por qué porque se comulgaba con esa corriente.

Pero qué más da. Pedirle a un pueblo cuya educación se encuentra situada en un sexto grado de primaria que piense con su propia cabeza es como tirar piedras a la luna, o creer que una generación alienada para que valore solo lo superficial, a la Huka, el dembowy otras yerbas aromáticas, use esta era tecnológica para curtirse informacionesque le permitan fortalecer su acerbo y así poder formar su opinión sobre hechos como este, es no entender que como grupo social fueron políticamente creados con ese fin.


Periodista: Alfi Pérez.