Santo Domingo. – Pareciera un cuento, una película o una novela pero no lo es, en medio de la desesperación y el llanto por no poder trabajar durante la cuarentena, la veterana merenguera Fefita la Grande de 77 años confesó las deudas que enfrenta a causa de la pandemia.

Así lo dio a saber en una entrevista con la periodista dominicana Gelena Solano, para el programa “El gordo y la flaca”, Fefita expresó que el este año ha sido muy difícil y la desesperación la ha llevado a pensar hasta en “desaparecerse”.

“A veces tengo día que los paso llorando, yo no puedo más ya porque es que ya Fefita no tiene de donde echar mano, ya no podemos más y es demasiado. Ahora mismo las medicinas que yo tomo la subieron de precio y yo no encuentro qué hacer”, expresó desesperada “La gran Soberana”.

Confesó entre lágrimas que por la situación que está pasando tuvo que vender su casa: “Yo tuve que vender mi casa. Papá Dios me dio esta, donde estoy, pero yo tengo un préstamo en el banco muy fuerte”, contó.

Asimismo, dijo que esas deudas no serían problemas, si estuviera trabajando porque es una “máquina de hacer dinero”, pero sin poder tocar, ni realizar fiestas se le hace imposible cubrir sus gastos, que solo los de su hogar sobrepasan los 200 mil pesos mensuales.

La cantante de “La chiflera” contó que afortunadamente tiene amigos que no se han olvidado de ella y en estos momentos tan difíciles la han ayudado mucho ya sea llevándole alimentos u otras cosas que necesita.