Kevin Durant reitera que no tomó el camino fácil para ganar el título en la NBA

INTERNACIONAL.- Recapitulemos. Kevin Durant estaba 3-1 arriba con Oklahoma City Thunder en las finales del Oeste de 2016 antes de perder esa ventaja y ver como era Golden State el que se citaba con Cleveland en las Finales. Tras ello, optó por abandonar OKC para unirse justo a los Warriors, un equipo que ya había sido campeón en 2015 y que ganó 73 partidos de temporada regular en la campaña siguiente. ¿Son datos suficientes para afirmar que KD tomó el camino fácil para conseguir el anillo? La respuesta del alero All-Star siempre será negativa.

Participando en el podcast ‘The Old Man and the Three’ de J.J. Redick, Durántula fue cuestionado justo por cómo se siente actualmente con aquella decisión y respecto a los que piensan que aún debe demostrar que puede ganar, ya que sus títulos llegaron con un equipo que ya había demostrado tener ese potencial sin él. Pues bien, así explica Durant que fue él mismo quien se ganó esos anillos sobre la pista.

“No tomé el camino fácil. ¿Qué significa eso? Nunca entendí lo que eso significa, porque yo sigo viniendo a trabajar todos los días. Hago cada repetición al cien por cien de intensidad. No lo entiendo. Jugué a un nivel de élite en las Finales cuando llegaron los momentos más importantes. Podría entender tal afirmación si no hubiese jugado bien. Pero jugué lo mejor que pude en ambas Finales para ese equipo. Cada vez que me levantaba sentía que lo había ganado por mí mismo. Estuve al nivel de un jugador de élite en partidos y entrenamientos. Entonces… sí, por supuesto, me lo gané”, concluye.

Nadie duda de que Durant fuese determinante en los dos anillos (fue nombrado MVP) ni de que su juego llevase a los Warriors a prácticamente arrasar a Cleveland (ganaron las Finales de 2017 y 2018 por 4-1 y 4-0 respectivamente). Lo que está en entredicho –y así seguirá– es que no hubiesen podido igualmente ser campeones sin él. Stephen Curry y Klay Thompson ya había demostrado poder llevar el peso de un ataque que aspira al anillo. Por otro lado, si no hubiese llegado Durant seguramente se hubiesen reforzado con otras piezas alternativas de menor nivel pero que igualmente habrían sumado. Por mucho que KD se esfuerce, los campeonatos logrados hasta ahora siempre serán mirados con cierto recelo por algunos aficionados.

¿Puede Durant cambiar esa impresión? En Brooklyn tiene la oportunidad. Aunque desconocemos a qué nivel regresará tras romperse en tendón de Aquiles, si consigue ser un 95% de lo que era seguirá estando en el top-5 de la NBA. Junto a Kyrie Irving formará una pareja de reivindicación que en el curso 2020-21 no puede aspirar a otra cosa que no sea el anillo. Si lo consiguen –fácil no será– ambos recibirán algunos aplausos que aún se les niegan.