El robo de unos limones en una propiedad privada que desencadenó en pasear a un hombre por las vías principales de una localidad muestra el atraso en el que aún vivimos , y sucede cuándo la demagogia se establece como modelo de Estado todo se degenera, incluyendo la justicia. Tener acceso a ella se supone un derecho que desafortunadamente no siempre en nuestros modelos de gobiernos ha sido posible, y por eso la falta de confianza en este bien que tiene como cúmulo tanta sed , que en muchos casos , en aras de saciar esa sed se recurre a ese derecho a discreción.

Un acto aberrante es el que acaba de suceder en el municipio de » Los Ríos de Neyba» , pero no es menos cierto que su accionar es producto de la falta de respuesta a miles de crímenes sucedidos y denunciados en nuestros pueblos , y que no han tenido como resultado las consecuencias que se merecen .

Dicen que los errores se pagan con sangre o con dinero . Quien cometió el delito de exponer la dignidad de un ser humano de esa forma , sea por ignorancia o por odio al tipo de crimen suscitado debe pagar. Sin embargo , no podemos dejar de cuestionar a nuestras autoridades que han sido inservibles, e incapaz , y que por tal cosa han provocado que el ciudadano que cree y quiere vivir en un Estado decente , tenga que hacer justicia con sus propias manos .

Vergüenza de quienes cometieron este acto tan vil , pero más vergüenza hay que sentir de una justicia que no ha servido para servir .

Por : Alfi Perez