Rafael Velazco, miembro del equipo energético del próximo gobierno que encabezara Luis Abinader, reveló en un panel realizado por el Listin Diario que el sector eléctrico nacional en los próximos meses atravesará por una profunda reforma estructural que implicará la eliminación de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), la fusión de las Empresas de Distribución Eléctrica (EDES), y la creación de un consejo directivo que estará conformado por siete o nueve miembros.

Esta transformación profunda, la que sin temor a equívoco será la mayor que tendrá el sector eléctrico desde que fue privatizado en el primer gobierno del expresidente Leonel Fernández (1996-2000), procurará eficientizar los procesos burocráticos, la estabilidad financiera y la capacidad operativa de un sector que requiere al año del subsidio estatal superior a los $25 mil millones de pesos, para al menos garantizar su sostenibilidad financiera.

Velazco señaló durante su participación en el panel, que el esquema energético se “simplificará” y dentro de seis meses podrá ponerse en marcha el plan de reorganización de la industria, el cual conllevará el siguiente proceso:

El Ministerio de Energía y Minas será el rector del sector, la Superintendencia de Electricidad (SIE) será el órgano regulador de la industria y pasará a ser independiente. Se creará un consejo que va a dirigir una gestora de activos donde la CDEEE desaparecerá y entrarán la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID) y Punta Catalina como las generadoras de propiedad estatal que van a fungir bajo un solo estamento.

Ante una pregunta que se le formuló al especialista eléctrico referente a la empleomanía pública que labora en el sector eléctrico, este señaló que indefectiblemente habrá que reducir la cantidad de colaboradores y citó como en las tres EDES hay cerca de 9,000 empleados y «hay EDES que pueden funcionar perfectamente con 700 colaboradores y no con 3,000 como sucede en la actualidad».

De concretarse este desmonte masivo del personal público que esta en la nomina del sector eléctrico, estaríamos hablando de que solo quedarían operando 2,100 colaboradores (700 empleados por EDES), y los demás, unos 6,900, sería despedidos a sus casas o al menos una parte mínima colocados en otras entidades públicas.

Hay quienes señalan que esta sería una arriesgada apuesta del mandatario electo por transformar un sector que resulta fundamental para el desarrollo nacional. Una apuesta por la transformación profunda que podría catapultar la gestión presidencial o al contrario afectar el legado que de seguro procurará dejar el presidente electo Luis Abinader, quien en sus primeras designaciones ha enviado un mensaje contundente de compromiso con el ejercicio de una gestión pública apegada a la eficiencia, la honestidad y el respeto a la constitución y a las leyes.